logo

La eclampsia

Si el trastorno sigue progresando, las anormalidades metabólicas producen una irritación cada vez mayor del sistema nervioso central, lo que da lugar a la aparición de convulsiones.
Las crisis convulsivas pueden presentarse en cualquier momento, incluso durante el sueño. Generalmente se inician con pequeñas contracciones rápidas en la cara y el cuello, a continuación de las cuales la mujer pierde la conciencia y cae al suelo en medio de espasmos musculares, hasta que después de un tiempo variable se recupera, sin recordar nada de lo sucedido. Sin un tratamiento adecuado, los ataques de convulsiones pueden repetirse una y otra vez.

Por otra parte, pueden producirse complicaciones muy graves para la gestante y para el feto. Por ejemplo, en la mujer un aumento notable de la tensión arterial puede dar lugar a una hemorragia cerebral, a veces mortal o seguida de secuelas neurológicas irreversibles. En algunos casos, la deficiente irrigación de la placenta favorece un desprendimiento prematuro, que puede traer serias consecuencias para el feto.

Pero estas consecuencias pueden evitarse con un tratamiento adecuado en cuanto aparecen los primeros signos de la toxemia gravídíca.

La actuación médica

El tratamiento varía según la gravedad en el momento del diagnóstico. Los casos de preeclampsia más leves pueden llegar a controlarse sin necesidad de que la gestante ingrese en un centro sanitario: reposo, dieta con restricción moderada de sal y, a veces, administración de medicamentos sedantes y antihipertensivos.

En los casos de preeclampsia avanzada, cuando la presión arterial es muy elevada o aparecen alteraciones generales, suele ser preciso el ingreso en un centro hospitalario, para poder controlar mejor la evolución y tratar de inmediato las eventuales complicaciones.

La inminencia de una crisis de eclampsia, pronosticable por la aparición de síntomas premonitorios - como dolor abdominal, cefaleas o alteraciones visuales -, exige un rápido traslado y tratamiento en un centro sanitario. Incluso después de que haya' cedido una crisis, es importante el ingreso para evaluar la evolución.

Por lo general, el tratamiento médico logra detener el proceso y, llegado el momento, se desencadena el parto natural o se recurre a una cesárea. Pero hay ocasiones en que, a pesar de tomar todas las medidas oportunas, el trastorno sigue progresando y aumenta su peligrosidad. En estos casos, a fin de salvar la vida de la mujer, puede ser necesario recurrir a la interrupción del embarazo.



Articulos Relacionados

Gimnasia antes del parto. Primer trimestre



¿Ya sabe que nombre ponerle?
Si no lo tiene puede ver miles de ideas que le damos; o si ya lo tiene puede ver su origen y significado

 

   
Arriba

Contáctenos | Anuncia en minene.com | Créditos

Copyright © 2000 Zaimella del Ecuador.