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Qué tónico ni qué nada: No es un producto
que está de más. El tónico restablece el equilibrio cutáneo después
de la limpieza con jabón o leche limpiadora. Si usamos agua, la piel
entra en contacto con la cal y se desequilibra su pH. Son excelentes
los tónicos de agua termal.
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El acondicionador alisa: La última generación
de acondicionadores no alisa el cabello, en cambio sí le aporta brillo.
Muy importante es utilizar el acondicionador adecuado: hidratante
para cabellos secos o con fórmula equilibrada para el resto.
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El maquillaje ensucia: No, en realidad el maquillaje
actúa como una barrera que aísla la piel de la contaminación ambiental
y también de los rayos UVA. Algunas marcas han incorporado a sus fórmulas
agentes que permiten la oxigenación de la piel a través del maquillaje.
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Chocolate= acné: No existe ninguna prueba científica
que relacione el consumo de chocolate con el acné. Su aparición depende
más bien de otros factores, como exceso de grasa en la piel o cambios
hormonales.
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Más y más sauna: Mayor tiempo en el sauna no
garantiza mejores resultados. Todo lo contrario: prolongar en exceso
el uso del sauna para aumentar la sudoración puede originar anemia
y trastornos circulatorios, además de un cansancio general y un ablandamiento
progresivo del tejido muscular.
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La crema nutritiva engrasa: Posiblemente hace
20 años engrasaban la piel. Hoy, las nuevas tecnologías evitan que
eso ocurra, porque tienen texturas ultrasuaves que eliminan el rastro
graso sobre la piel. Las de gel son sinónimo de ligereza y rápida
absorción, y las nuevas oil free garantizan fórmulas ciento por ciento
libres de aceites.
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La tintura daña el cabello: Los productos de
coloración eran muy agresivos hace dos décadas, pero ahora incluyen
vitaminas y aceites nutritivos que no sólo impiden el daño, sino que
ayudan en el cuidado del cabello.