logo


Incompatibilidad Rh

AI comienzo de todo embarazo, se practica un análisis de sangre en el que, como dato importante, se determina el factor Rh. Las posibilidades son dos: que la mujer sea Rh positivo (Rh+) o bien Rh negativo (Rh-).
Si resulta que la mujer es Rh+, el asunto se deja de lado. En cambio, si es Rh-, se le dice que conviene conocer el Rh del padre. Y esto suele ser motivo de una preocupación que, si se lleva un adecuado control de la gestación, no tiene por qué serlo. Si resulta que el padre es Rh-, como la madre, se deduce que también lo será el hijo, y entonces el asunto también se deja de lado.

Pero si la madre es Rh- y el padre es Rh+, la cosa cambia: es posible que el niño sea tanto Rh- como Rh+. Si fuera Rh-, como su madre, tampoco pasaría nada. La única posibilidad problemática es que fuera Rh+: una madre Rh- y un hijo Rh+ pueden dar lugar a la denominada incompatibilidad Rh materno-fetal. Pero tampoco hay que alarmarse.

Si se trata del primer embarazo, no pasa nada, el feto no corre ningún peligro, excepto en el caso remoto de que con anterioridad la madre hubiera recibido una transfusión de sangre Rh+, pero se trata de un caso extremadamente poco probable hoy en día. El problema estaría en un próximo embarazo.

La explicación es la siguiente: en el momento del parto, suele pasar un poco de sangre del niño a la madre y, entonces, el organismo materno reacciona generando anticuerpos anti-Rh. En el siguiente embarazo, estos anticuerpos pasarían al organismo fetal y, si el feto también fuera Rh+, destruirían sus glóbulos rojos, alteración que, sin un debido tratamiento, es muy peligrosa.

Pero, si se tiene en cuenta esa posibilidad, no hay que temer nada. En el momento del nacimiento, se toma una muestra de la sangre del bebé y se determina si es Rh- o Rh+. Y si se comprueba que es Rh+, antes de que pasen 72 horas del parto se administran a la madre gammaglobulinas específicas que actúan contra los anticuerpos anti-Rh; de esta manera se evita que quede sensibilizada y no habrá ningún problema en el siguiente embarazo. Así pues, se trata de una eventualidad que, con un buen control médico, se puede prevenir sin mayores problemas.



Envía por mail este artículo



Articulos Relacionados

Inseminación artificial parte III. Complicaciones y contradicciones
Métodos para tener niño o niña Parte III. Complicaciones y contradicciones


 

   
Arriba

Contáctenos | Anuncia en minene.com | Créditos

Copyright © 2000 Zaimella del Ecuador.